berlín!!!!! visitando el muro por Gabriela y Dani.
Buenos días a todo el mundo!!!!
Pese a mi resfriado y gripe de fin de semana (ENCERRADO EN CASA!!!), estoy feliz: Dani y Gabriela me han mandado una fantástica crónica de su viaje a Berlín. Imprescindible, no dejéis de leerla porque merece mucho la pena... cómo se nota que la profesión tira...
BERLÍN, ¡QUÉ GRANDE!
¿Por qué fuimos a Berlín? La verdad, porque es el único sitio en el que Gabriela y yo estábamos de acuerdo y porque queríamos ver el muro (ya os lo anuncio como "MAUER" en alemán, para que entendáis los paneles). Nos entusiasmó. Es una ciudad llena de encanto, inmensa y cada calle está llena de historia. Son impresionantes las diferencias entre la zona Este (el Berlín ocupado por la URSS) y el Oeste (los aliados).
IR A BERLÍN Y MOVERSE POR LA CIUDAD
Nosotros fuimos con Easyjet. Opera en el aeropuerto de Schönefeld, que está perfectamente comunicado con el centro de la capital. Se tarda unos 45 minutos, pero la estación está en el mismo aeropuerto. No os preocupéis, la máquina de venta de billetes que hay en la estación tiene el español como opción. Gabriela y yo compramos un billete de dos zonas (AyB) con validez para una semana que nos costó 25 euros –cada uno- y aprovechamos al máximo. Sirve para el U-bahn (que vendría a ser el metro), el S-bahn (que serían una especie de Ferrocarrils de la Generalitat) y los autobuses. No recomendamos el City Tour Card, no sale a cuenta a no ser que seáis unos enfermos de los museos.
Desplazarse por la ciudad es más sencillo de lo que parece el primer día. Lo único complicado es identificar cuándo una línea es U-banh (se indica con una "U" tipo metro, de color lila) y S-banh (el símbolo es una "S" de color blanco con el fondo verde, del estilo Starbucks Coffee). Parece obvio pero no es tan fácil cundo estás sobre el terreno. Hay líneas que, por ejemplo, hacen el mismo recorrido que otras. Fijaos bien en el andén qué línea viene y contrastadlo con lo que indica el primer vagón.
El regreso lo hicimos en Ryanair. La verdad es que fue cosa mía y lo pasamos fatal, pero no me arrepiento. Era tarde, en pleno verano y la vuelta con Easyjet era muy cara. Me inventé un enlace, no hay vuelo directo de Ryanair. Hicimos Berlín-London Standsted-Girona. Teníamos hora y media para hacer el cambio de avión pero quién nos iba a decir que intentarían cometer un atentado en el Reino Unido. Fue cuando había que sacarse hasta los zapatos en los controles. Supongo que continuará igual. Tardamos en pasar el control y, además, Ryanair cierra muy pronto sus mostradores de facturación. Pero bueno, llegamos a tiempo. En todo caso, os aconsejamos que volváis en Easyjet.
ALOJAMIENTO
Somos pobres. Nos alojamos en un hostal. Muy barato y el recepcionista era argentino (¡bieeen!). Se llama Happy Bed Hostel (tiene página en internet: www.happybed.de). La reserva la hicimos a través de la web www.hostelsclub.com; ningún problema. La habitación doble creo que son unos 30 euros. El desayuno está incluido. El primer día dimos mucha vuelta pero está cerca del U (Schlosstrasse). En el mapa parece que esté muy lejos pero tened en cuenta que Berlín es muy grande. Está a unos 10 minutos en metro del centro neurálgico, el Zoologischer Garten y el Kurfüstendamm (conocido como Ku’damm). El "centro" se denomina "MITTE". Nuestro consejo, al elegir el alojamiento, es que consultéis en el mapa a qué distancia estáis de estas estaciones.
EL ALEMÁN Y LOS ALEMANES
Ese era mi temor. Gabriela estaba muy tranquila, ella. Vamos a destapar falsos mitos. ¿Quién nos dijo que todos los alemanes hablan inglés? No tienen ni idea. A ver, si vais a un museo o a un sitio para guiris, obviamente os atenderán en inglés. Pero ya está. Es más fácil que encontréis a algún alemán que os hable en castellano porque conocen Mallorca y Lloret de Mar como si fuese su segunda residencia.
Y qué deciros de los alemanes. El silencio impera en el metro y las calles. Se nos descubre a 600 km de distancia por lo que gritamos.
¿Y SI NO HABLAS ALEMÁN, DÓNDE COMES?
El principal problema idiomático está en la elección del lugar en el que comer. ¿Por qué? Pues porque, en la calle, las cartas están en alemán y no tienes ni idea de qué dan de comer en ese sitio. Os recomendamos que llevéis algún diccionario (os puedo prestar uno) para identificar las comidas. Yo os adelanto las palabras ‘carne’ (FLEISCH), ‘pescado’ (FISCH) o ‘pasta’ (PASTE).
¿Qué hicimos nosotros? Dinos "poca voluntad de integrase" o "cuando el hambre aprieta…" Nos dedicamos a ir a restaurantes italianos, que hay a patadas. En todos te hablan en italiano (nosotros hablamos nuestro italiano inventado y nos entendimos) y el menú es totalmente comprensible: SPAGUETTI, PIZZA, LASAGNA… La buena noticia es que comer en Berlín es barato. En algún italiano cenamos, los dos, por 17 euros.
Pero no os penséis, al final, cuando le perdimos el miedo al alemán también fuimos a restaurantes locales. Nosotros lo descubrimos casi el último pero vosotros ya vais avisados: no hay menú. Ellos tienen el "PLAT DU JOUR", sí en francés, que vale entre 6 y 12 euros, según el lugar. Son platos inmensos. Para tomar sólo eso y una bebida. Allí, por cierto, el agua mineral sin gas es carísima en los restaurantes. La gente no consume bebidas si va a comer en plan menú. Os saldrá más barato si pedís una cerveza.
Y, POR FIN… A DÓNDE IR
El Muro. Hombre, no os podéis ir sin verlo. Hay trozos de muro repartidos por toda la ciudad. Hay una plataforma que quiere señalar los lugares por los que transcurría. Este "itinerario" marcado en el suelo lo encontraréis en la reformada Postdammer Platz. Allí está el centro Sony, un edificio de tiendas impresionante. Cerca de la plaza hay restos de muro. Es un clásico (y el primer lugar que nosotros visitamos) el Checkpoint Charlie. Era punto de paso y es donde está la inscripción de "YOU ARE LEAVING THE AMERICAN SECTOR". El museo del Checkpoint Charlie es muy caro pero pensamos que también es visita obligada. Podréis conocer cómo se las ingeniaban algunos para cruzar el muro. Pero el lugar más bonito, con los grafittis históricos, está más lejos, en la zona Este: Parada Warschauer Strasse (calle Mülhen).
Zonas céntricas: Tenéis que pasear por la zona del Zoo (hay todo un paseo desde el que se ven los animales sin necesidad de pagar la entrada, bordeando el río), el Ku’damm y visitar la catedral (Kaiser Wilhelm Kirche). Es impresionante. Está como quedó después de un bombardeo de la Segunda Guerra Mundial. Dentro hay un museo (al que no accedimos). A los lados, la nueva iglesia conocida como "el pintalabios y la caja de maquillaje". Entrad, hay un silencio increíble en pleno centro neurálgico.
En la zona Este, hay que pasear por Alexander Platz y la avenida Unter den Linden ("bajo los tilos"). Por allí encontraréis la famosa estatua de Marx y Engels. También está el pirulí del centro de telecomunicaciones, la Berliner Dom (prescindible entrar) y los museos. Recomendamos el Pergamon Museum (sobretodo, coged audioguía, es gratis) para que veáis lo que fue el expolio de otros países. Al final del paseo está la Puerta de Brandenburgo. Es un largo camino pero nosotros lo hicimos.
Lo que nos entusiasmó: A los lados de la Puerta de Brandenburgo están los dos lugares que más nos gustaron. Uno es el Holocaust Mahnmal (¡no sabéis lo que nos costó encontrarlo y estaba delante de nuestras narices!). Es el monumento en recuerdo de los judíos asesinados (no confundáis con el Museu Judío). No os digo más. Es precioso. Entrad en el museo de abajo y pedid la audioguía. El otro lugar que nos encantó fue el Reichstag. La cúpula de Norman Foster se puede visitar por las noches y se ve toda la ciudad. Vale la pena hacer la cola. Es gratis.
Pasear por el Tiergarten es maravilloso. Te das cuenta de lo bonito que es viajar y de lo insignificantes que son nuestros problemas cotidianos. Nos aconsejaron que alquilásemos una bicicleta pero no encontramos ningún sitio. El consejo es: si vais al Tiergarten y la queréis alquilar, no esperéis a llegar porque por allí no las alquilan. Paseando por allí, de repente, os encontraréis la embajada española. Preciosa, también, la Siegessaule (estatua de la victoria).
Vale la pena: El último día, como estuvimos bastantes, lo dedicamos a viajar hasta Postdam. Sí, donde la conferencia. Es 1 hora en tren. Teóricamente, hay que comprar un suplemento para el billete, porque es una zona más. A nosotros nos dijeron que los revisores son tipo Gestapo y, acollonits, hicimos todo lo políticamente correcto pero no encontramos ninguno en todo el viaje. Pensamos que es visita obligatoria el Parque de Sanssouci (residencia de verano del rey Federico el Grande). Los jardines del palacio real son impresionantes. Yo me empeñé en ver la casa del Té, con figuras de oro. Valió la pena.
NUESTROS ERRORES
Claro, ningún viaje es perfecto y siempre se mete la pata en algo. Nosotros nos equivocamos al no entrar en el Museo de Arte Moderno. Hay una exposición temporal de Nefertiti que nos perdimos. Allí tienen mucho material del antiguo Egipto que dejamos escapar. Cagada pastoret.
No sé si influenciados por las lecciones de Historia del Arte recibidas en COU, pero nos obsesionamos con visitar el Museo de la Bauhaus a pesar de que nos dijeron que era una mêrde. Bueno, pues lo confirmamos. Es un truño. La única gracia es que hay una maqueta del pabellón Mies Van der Rohe de Barcelona.
No seáis pijas como la Victoria Beckam. No perdáis el tiempo visitando las Galerías Lafayette de Friedrich Strasse (Gabriela discrepa, le gustó mucho el edificio y ver ropa que no podía comprar). Al lado tenéis el Gendarmenmarkt que sí vale la pena. Por cierto, allí al lado está el Hotel Hilton que tiene un menú muy asequible para comer. Y en la misma plaza, una cafetería italiana para tomar café auténtico y no el aguachirri de los alemanes.
CONSEJOS
En Berlín hace frío. Gabriela y yo tuvimos que comprarnos ropa de abrigo siendo principios de septiembre. Llueve a menudo, llevaos un paraguas y, si es posible, algo impermeable. Es frecuente que llueva un rato, pare y salga el sol. Es impresionante pero, a pesar de la climatología, en Berlín la gente usa más la bicicleta que en Barcelona.
Para que os orientéis, el Ku’damm es el centro de la zona aliada. Y en el centro neurálgico de la zona Este es Alexander Platz.
No hagáis el pardillo en el metro, como nosotros. Sólo hay que marcar el billete del tren la primera vez, después de comprarlo. Hay una especie de marca códigos de barras donde hacerlo. Nosotros lo hicimos varias veces, no es necesario.
En Berlín es habitual hacer vida social y comercial en las estaciones de metro. Es como si muchas fuesen la estación de Sants de Barcelona. Hay tiendas, establecimientos de comida y pastelerías. En pleno andén podéis compraros una pasta. Os aconsejamos con gran fervor un croissant. Los encontraréis en unas pastelerías que se llaman LE CROVAG. El producto en cuestión es el NOUS NUGGAT CROISSANT. Es el más bueno que hemos probado en nuestra vida (lo importante es que esté calentito).
También es un crimen irse sin probar el Bradwurst (salsicha típica) y el Kebab. Y no vale la excusa de "a mi no me gusta". A Gabriela tampoco y acabó repitiendo. El kebab es especialmente bueno. Si encontráis una paradita cutre por la calle no lo dudéis, allí será el mejor. En Berlín hay muchos turcos "auténticos" instalados. Además, os soluciona la cena una noche que estéis cansados y tengáis poco dinero. Un kebab vale 2,5 euros.

CheckpointCharlie

El metro es muy fashion

En el Tiegarten

En los jardines de Postdam

Gabriela, con frío, en los restos del muro en la zona este

La Cúpula del Reichstag

La Puerta de Bandenburgo

Servidor en plab bucólico en el memorial del Holocausto...
Bueno Dani y Gabriela muchas gracias por esta completa crónica!!!!!!! Un besote a los 2.

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del.icio.us
Me ha encantado la crónica. Hasta me la voy a imprimir !! Espero poder ir pronto a Berlín! Dani y Gabriela, salís los dos muy guapos en las fotos.
Una crónica super completa Dani y muy útil por lo que leo...se nota ese transfondo periodístico! Aunque hace años que estuve en Berlín, es una ciudad que está creciendo mucho a nivel arquitectónico p.ej. y a la que no me importaria volver.
A parte de los buenas recomendaciones de Dani, os doy algún dato más que considero importante: En Alexanderplatz se encuentran ubicados, entre otros, el Forum Hotel Berlín, el edificio propiamente dicho más alto de la ciudad, y el Reloj Mundial, una gran estructura de metal que rota permanentemente y muestra la hora de todo el mundo.
Cuando yo estuve en Berlín con Marcos no vimos tantas cosas como vosotros...tendremos que volver!.
Por cierto, cuando estudiaba alemán nos enseñaron que sopa pasta en alemán es \'Nudel-Supe\' aunque supongo que \'Paste\'es para la pasta en general... no sé bien bien.
hola carla te escribo para saludar y felicitarte muchas gracias por tu informacion soy de venezuela y me enuentro haciendo un tuor con mi novia y amigos en el cual nos dirigimos a berlin, gracias por estos datos saludos.
Me encanto tu descripcion de los revisores tipo Gestapo jajaja es verdad, tengo una semana viviendo en Berlin y me han tocado dos, son rarisimos jajaja me gusto mucho leer tus experiencias, casi que he venido descubriendo todo pero algunas cosas que platicas no las habia
pescado haber que otras cosas encuentro yo! Danke
Me ha gustado tu cronica. La semana proxima voy a Berlin y tus orientaciones son de lo poco que he encontrado en la Web