De ruta por Irlanda por Gabriela y Dani (2ª parte)
Dias 5 a 7: Ruta en coche de Dublín a Galway y visita a las Islas Arán. Todo el mundo nos alarmó cuando dijimos que íbamos a alquilar un coche. Bueno, pues te acabas acostumbrando a conducir por el otro lado. Quizá lo más complicado es cuando entras en una calle pero sólo hay que repetir una frase que se convirtió en nuestro grito de guerra: “¡¡¡SIEMPRE POR LA IZQUIERDA!!!”. Además, es muy barato. Lo hicimos con www.enterprise.com ¡15 euros por día!
En www.hostelsclub.com reservamos el alojamiento. Hay muchas familias en la zona de Galway que tienen Bed and Breakfast en casa. Una habitación doble y desayuno cuesta unos 80 euros/noche. Te dan a elegir entre tostadas y café o el “irish breakfast”, que incluye salsichas y huevos.
Galway es un municipio turístico y costero. Se tarda unas 4 horas en llegar de Dublín a allí. Las carreteras son un tanto precarias en Irlanda. Nosotros tardamos siete porque paramos para comer y volvimos a buscar el Iphone de Iván.
No os liéis en los mapas: Galway es una ciudad pero también el nombre que recibe el County (“condado” = región). Sus calles invitan a pasear, hay un sinfín de tiendas y restaurantes.

Las casas del centro son como de cuento de hadas. A unos pocos kilómetros, en un pueblo que se llama Rossaveel, es donde sale el ferry hacia las islas Aran. Nosotros fuimos en el coche y lo dejamos en un parking para clientes que cuesta 5 euros pero hay autobuses desde Galway. El ferry cuesta 25 euros por persona ida y vuelta. Vale la pena pagarlos.
Las Islas Aran son tres. Nosotros elegimos la más grande y la más bonida, según los lugareños: Inishmore. De nuevo alquilamos una bicicleta y fuimos de punta a punta.

Allí es donde vimos los paisajes más bonitos. Lo mejor son los acantilados (“cliffs”).
Inishmore
Los acantilados de Inishmore.
Queríamos pasar una noche allí pero la mayoría de B&B te exigen dos. La verdad es que pasar dos días allí no vale la pena a no ser que el primer día lleguéis en el último ferry y os marchéis el segundo día a primera hora. Si lo que buscáis es relax, es el lugar idóneo. También hay que decir que a nosotros nos hizo un día excepcional y si llueve es un poco más fastidiado. Hay ferrys que conectan las tres islas entre sí.
Tras nuestra visita a Inishmore, pasamos la noche en la zona de Connemara Park, un parque natural excepcional. También forma parte del Condado de Galway pero está a hora y media de la ciudad. Cuidado por la carretera porque hay millones de ovejas.

Connemara Park
Sólo un restaurante oriental nos acogió para cenar a las 23 horas en Clifdenn. En Irlanda se puede comer a cualquier hora en los restaurantes (se puede mantener el horario español sin problemas porque las cocinas están abiertas muchas horas) pero aquel día nos pasamos. Comimos en tiempo récord porque cerraban a las 23:30.
Y a la vuelta de nuestra excursión de fin de semana... una frikada. No paramos hasta dar con el puente que aparece en la película “El hombre tranquilo” (1952), protagonizada por John Wayne. Se encuentra cerca del municipio de Derryerglinna. Foto y nueva parada en Galway para comer antes de regresar a la capital irlandesa.
Día 8. Dublín y de vuelta a Madrid. No hemos dicho nada de alojamientos en Dublín porque Iván y Ludo nos acongieron muy gentilmente en su casa. La última velada fue más francesa que irlandesa ya que Ludo nos despidió con la raclette típica de su país. Suprême!
El viaje lo hicimos con Ryanair. Nunca más, en serio. Juramos ante Dios que nunca más volveremos a viajar con ellos, aunque ofrezcan unos precios infinítamente más baratos. Nos enervó que, a la vuelta, después de hacer la larga cola para el “check in” nos mandaran a un mostrador a pagar 5 euros por persona por hacer el “check in” en el aeropuerto y no por internet. Por supuesto no es por el dinero, sino por la cutrez.
Al parecer, Aer Lingus también te cobra por maleta y por pagar con VISA pero los asientos son mucho más cómodos y si cancelan el vuelo te recolocan, algo que Ryanair no hace.
Una última cosa. En Irlanda veréís un sinfín de carteles en Gaélico. Esta lengua está reviviendo aunque la hablan muy pocos. Entre ellos, los habitantes de Inishmore.
En fin, que aquí tenéis una pequeña guía por si os decidís a viajar a Irlanda. Slán leat!


Meneame
del.icio.us
Al fondo el Spire...
Molly Malone.
¡Una cerveza, por favor!