Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis


Categoría: Irlanda

De ruta por Irlanda por Gabriela y Dani (2ª parte)

ariasjordi 31/07/2008 @ 10:25

Dias 5 a 7: Ruta en coche de Dublín a Galway y visita a las Islas Arán. Todo el mundo nos alarmó cuando dijimos que íbamos a alquilar un coche. Bueno, pues te acabas acostumbrando a conducir por el otro lado. Quizá lo más complicado es cuando entras en una calle pero sólo hay que repetir una frase que se convirtió en nuestro grito de guerra: “¡¡¡SIEMPRE POR LA IZQUIERDA!!!”. Además, es muy barato. Lo hicimos con www.enterprise.com ¡15 euros por día!
En www.hostelsclub.com reservamos el alojamiento. Hay muchas familias en la zona de Galway que tienen Bed and Breakfast en casa. Una habitación doble y desayuno cuesta unos 80 euros/noche. Te dan a elegir entre tostadas y café o el “irish breakfast”, que incluye salsichas y huevos.

Galway es un municipio turístico y costero. Se tarda unas 4 horas en llegar de Dublín a allí. Las carreteras son un tanto precarias en Irlanda. Nosotros tardamos siete porque paramos para comer y volvimos a buscar el Iphone de Iván.

No os liéis en los mapas: Galway es una ciudad pero también el nombre que recibe el County (“condado” = región). Sus calles invitan a pasear, hay un sinfín de tiendas y restaurantes.
galway-city.jpg
Las casas del centro son como de cuento de hadas. A unos pocos kilómetros, en un pueblo que se llama Rossaveel, es donde sale el ferry hacia las islas Aran. Nosotros fuimos en el coche y lo dejamos en un parking para clientes que cuesta 5 euros pero hay autobuses desde Galway. El ferry cuesta 25 euros por persona ida y vuelta. Vale la pena pagarlos.

Las Islas Aran son tres. Nosotros elegimos la más grande y la más bonida, según los lugareños: Inishmore. De nuevo alquilamos una bicicleta y fuimos de punta a punta.
en-bici.jpg
Allí es donde vimos los paisajes más bonitos. Lo mejor son los acantilados (“cliffs”).
inishmore.jpgInishmore
los-acantilados-de-inishmore.jpgLos acantilados de Inishmore.
Queríamos pasar una noche allí pero la mayoría de B&B te exigen dos. La verdad es que pasar dos días allí no vale la pena a no ser que el primer día lleguéis en el último ferry y os marchéis el segundo día a primera hora. Si lo que buscáis es relax, es el lugar idóneo. También hay que decir que a nosotros nos hizo un día excepcional y si llueve es un poco más fastidiado. Hay ferrys que conectan las tres islas entre sí.

Tras nuestra visita a Inishmore, pasamos la noche en la zona de Connemara Park, un parque natural excepcional. También forma parte del Condado de Galway pero está a hora y media de la ciudad. Cuidado por la carretera porque hay millones de ovejas.

connemara-park-2.jpgconnemara-park.jpgConnemara Park

Sólo un restaurante oriental nos acogió para cenar a las 23 horas en Clifdenn. En Irlanda se puede comer a cualquier hora en los restaurantes (se puede mantener el horario español sin problemas porque las cocinas están abiertas muchas horas) pero aquel día nos pasamos. Comimos en tiempo récord porque cerraban a las 23:30.

Y a la vuelta de nuestra excursión de fin de semana... una frikada. No paramos hasta dar con el puente que aparece en la película “El hombre tranquilo” (1952), protagonizada por John Wayne. Se encuentra cerca del municipio de Derryerglinna. Foto y nueva parada en Galway para comer antes de regresar a la capital irlandesa.

Día 8. Dublín y de vuelta a Madrid. No hemos dicho nada de alojamientos en Dublín porque Iván y Ludo nos acongieron muy gentilmente en su casa. La última velada fue más francesa que irlandesa ya que Ludo nos despidió con la raclette típica de su país. Suprême!

El viaje lo hicimos con Ryanair. Nunca más, en serio. Juramos ante Dios que nunca más volveremos a viajar con ellos, aunque ofrezcan unos precios infinítamente más baratos. Nos enervó que, a la vuelta, después de hacer la larga cola para el “check in” nos mandaran a un mostrador a pagar 5 euros por persona por hacer el “check in” en el aeropuerto y no por internet. Por supuesto no es por el dinero, sino por la cutrez.

Al parecer, Aer Lingus también te cobra por maleta y por pagar con VISA pero los asientos son mucho más cómodos y si cancelan el vuelo te recolocan, algo que Ryanair no hace.

Una última cosa. En Irlanda veréís un sinfín de carteles en Gaélico. Esta lengua está reviviendo aunque la hablan muy pocos. Entre ellos, los habitantes de Inishmore.

En fin, que aquí tenéis una pequeña guía por si os decidís a viajar a Irlanda. Slán leat!

Irlanda: Dublín por Gabriela y Dani (1ª parte)

ariasjordi 29/07/2008 @ 12:46

1ª crónica del veranito 08. La de Dani y Gabriela desde Irlanda. Muchas gracias!!! Además inauguramos país, no teníamos nada de Irlanda!!

*****

¡Somos personas muy afortunadas! Hemos estado 8 días en Irlanda y ¡el tiempo se ha comportado! Nos hicieron falta las chaquetas y los jerseys que nos llevamos –aunque sea Julio el termómetro no suele superar los 20 grados- pero la lluvia se comportó.

Hay dos cosas que nos han fascinado de Irlanda: el verde y la gente. Nunca habíamos visto unos prados tan verdes como los que hemos encontrado en este maravilloso país. Quizá sea una bobada pero también llegamos a la conclusión de que, allí, el cielo es más bajo y más azul. Y sus habitantes son personas tranquilas, muy buenas y muy educadas. Circulamos en coche –¡conduciendo en el otro lado!- y a pesar de que hicimos las mil y una nunca sonó un claxón. Basta que pongas el intermitenta para que todo el mundo te ceda el paso e incluso te dé las gracias. No hay que vigilar la cartera, los índices de delincuencia son bajísimos, y cualquier persona se detendrá para contarte cómo llegar al lugar que buscas.

Mirad si son buenos que nuestro amigo Iván olvidó su recién estrenado Iphone en un bar el día que viajábamos a Galway. El hombre nos localizó gracias a las “últimas llamadas” y estuvo dos horas esperándonos a pesar de que estaba en una boda. ¡Eso es impensable en España y más con un Iphone nuevecito!!!! Aunque ellos son tranquilos, tranquilos. 5 minutos = 30 de los nuestros. No desesperéis haciendo cola.

Lo peor: es un país carisisísimo. Comer dos bocadillos, una ensalada y tomar dos bebidas puede salir por unos 30 euros. No es broma. Cena para cuatro en un lugar normalito: 140 euros. Los McDonald’s y la cadena de burgers autóctona os pueden sacar de algún apuro. Y cuidado porque es de esos lugares en los que se debe dejar propina si en la cuenta pone “service not included”: se aconseja el 10%.

Anécdotas a parte, pasamos a relataros nuestro viaje.

Días 1 a 4: Dublín. No nos vamos a engañar, Dublín no es nada del otro mundo. En tres días da tiempo a ver todo lo que hay que ver (que no es mucho). Os aconsejamos andar lo máximo posible porque no hay metro y los autobuses son caros (entre 1,5 y 2 euros el trayecto. Surrealista: El conductor no da cambio, te da un papel y hay que ir a recoger el dinero a una oficina del centro de Dublín. Nadie va. Cáritas y las ONG los recogen como donativos, así que ¡llevad monedas siempre!).

Lo mejor: el Phoenix Park. Nosotros alquilamos una bicicleta y lo recorrimos de cabo a rabo. Es el parque más grande de Europa dentro de una ciudad. Hay una zona llena de ciervos a los que te puedes acercar. El Zoo, el espectacular edificio que alberga la embajada de Estos Unidos y ese verde inconfundible son otros de sus atractivos.

Nos gustó mucho el Spire (“aguja” en castellano), una especie de pirulí altísimo al que no se puede subir y que levantó muchas críticas cuando lo construyeron. A nosotros nos hizo gracia.
al-fondo-el-spire.jpgAl fondo el Spire...

Igual que el “Half Penny’s Bridge” (“el puente del medio penique”) en el que antiguamente había que pagar esa cantidad para cruzar el río Leafy. Es uno de los símbolos de Dublín junto a Molly Malone. La historia de esa mujer es larga y extensa –hasta hay una canción sobre ella- pero, sin ánimo de ser vulgar, se podría resumir diciendo que era vendedora de fruta por el día y prostituta por las noches. Dicen que su fantasma todavía puede verse paseando por las calles en las frías noches dublinesas.
molly-malone.jpgMolly Malone.

No faltan los típicos pubs irlandeses en los que es obligado tomar una cerveza. Pero no os preocupéis, si tomas un agua no te echan.
cer.jpg¡Una cerveza, por favor!
También se puede visitar la fábrica de Guiness. Al finalizar el recorrido te dan media pinta. Si tenéis oportunidad tomaos chocolate de la marca Butler, típica de allí. Riquísimo. Nosotros nos bebimos un “hot chocolate” de esa marca mientras paseábamos por el Saint Stephan’s Park.

Gran descubrimiento: Las tiendas Penny’s. Hay ropa y accesorios muy muy bien de precio. Entre lo cutre se pueden encontrar grandes oportunidades, sobre todo toallas, mochilas y bolsos. Nostros nos compramos una mochila estupenda por 5 euros. Toda una paradoja en el 5º país con los sueldos más altos.

Para terminar es imprescindible también pasear por los jardines del Trinity College. Parece que estés en un Campus de los Estados Unidos. ¡Ka maku!

En la 2ª parte de ruta por Irlanda: Galway y las Islas Arán.