Viena es culturalmente una de las ciudades más interesantes de Europa. Nosotros estuvimos en verano de 2005 y disfrutamos como locos con su intensa vida cultural. Hay que tener en cuenta que son muchos los personajes ilustres que han marcado la personalidad de esta ciudad: músicos como Mozart o Schubert, pintores como Gustav Klint o Schiele, el padre del psicoanálisis Freud y por supuesto, Sisí la emperatriz.
- Todo ello ofrece al visitante múltiples y variados Museos. Es más!!!! Viena cuenta con un su propio Barrio de los Museos (el MuseumsQuartier).

Esta zona es lo más 'in' de la ciudad, se junta gente guapa y moderna con restaurantes fashions como el HALLE y museos de 1er nivel. Está cerca del Palacio Imperial (el centro de Viena) y cuenta con museos excepcionales como el Museo Leopold con obras de Schiele, el Museo de Arte Moderno o el pabellón Kunsthalle. Aquí los vieneses vienen a relajarse, a mirar y ser visto...
A nosotros nos encantó!!!! Sobretodo sus asientos para relajarse y disfrutar del ambiente de la ciudad.
- Muy cerquita de la zona del barrio de los museos está el Museo Albertina, que figura entre los museos más importantes del mundo. Está situado sobre uno de los últimos muros del bastión de Viena, domina la ciudad desde el extremo sur del Palacio Imperial.
- El Palacio de Schönbrunn, es la antigua residencia de verano imperial. Se pueden visitar los 40 aposentos imperiales que dan testimonio del esplendor de la vida cotidiana de la corte en la época de la emperatriz María Teresa y sobretodo de la gran Sisí.

Imprescindible pasear por sus jardines, subir hasta la glorieta y pillar la audioguía para enterarse al detalle de todos los secretos de la antigua monarquía astrohúngara.
- Uno de los pintores más espectaculares es el autríaco Gustav Klimt. En la Galería Asutríaca o Belvedere, se puede contemplar el famoso 'Beso' de Klimt.
El Belvedere es un palacio barroco precioso, antigua residencia veraniega del príncipe Eugenio.
- Un poco escondidos, entre edificios normales, merece la pena encontrar o hallar casualmente los maravillosos Apartamentos Wagner.

Una joya de la arquitectura Jugendstil (El Art Novau o Modernismo vienés).
- Otro ejemplo de arquitectura Jugendstil es el edificio de la Secesión. Emblemático, fue destruido durante la 2ª Guerra Mundial y reconstruido posteriormente.

En su interior se halla una de las obras más espectaculares de Klimt, el Friso de Beethoven. Sólo por contemplarlo merece la pena la visita a la Secesión.
- La mayoría de turistas que van a Viena, no visitan el Museo Sigmund Freud. Nosotros os lo recomendamos al 100%. Actualmente, sólo se conserva, tal y como fue, la sala de espera de su antigua consulta. Freud se exilió a Londres, tras la entrada de los nazis a Viena, por lo que abandonó precipitadamente su casa. En el actual Museo Freud, se pueden ver múltiples y curiosas fotografías de Freud y su familia, cartas personales, sus estudios e investigaciones. Un buen lugar para descubrir al padre del psicoanálisis.

- Otra opción es ir tras los pasos de Mozart. Otro vienés ilustre. Visitar la Casa Mozart (la única que se conserva de las muchas en las que residió), la Ópera y los aposentos reales, permite ir tras los pasos del músico.
Pero Viena no es sólo museos y vida cultural. ¡Qué sería de Viena sin sus tartas Sacher! mmm... Aprovechar que ahora se puede viajar muy bien de precio a Viena con www.clickair.com
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